El Galgo Afgano tiene una historia de más de 3,000 años. Sus antepasados, similares al Saluki, acompañaban a los nómadas afganos en la caza y protección del ganado. Utilizados para perseguir presas como gacelas y liebres, destacaron por su velocidad y elegancia. Aunque su origen fue poco documentado, existen ilustraciones desde 1813. Llegó a Europa en la década de 1920 y fue reconocido por el Kennel Club británico en 1926. Con el tiempo, pasó de ser un cazador a un perro de compañía y exhibición, símbolo de la cultura afgana y del estrecho vínculo entre humanos y perros.